viernes, 8 de diciembre de 2017

sábado, 25 de noviembre de 2017

Crema de castaña y manzana con garrapiñadas


Esta crema de castaña  y manzana con garrapiñadas puede ser una estupenda idea para una merienda dulce y energética.
Hay personas que no necesitamos comer mucho entre horas, con un té, unas hojas escaldadas, una compota o puñadito de semillas tenemos suficiente. En cambio hay otras muchas personas que si necesitan comer algo más consistente entre horas.  Los niños, si haces deporte, si tienes una vida muy activa, esta receta es para ti y si eres amante del sabor dulce te va a encantar.
Ya sabes que estamos en época de castañas y hay que aprovechar a preparar recetas con este delicioso regalo de la naturaleza.
Ayer me regalaron unas castañas y preparé varias recetas con ellas, entre ellas esta crema que hoy comparto contigo. Es muy saciante, con textura cremosa y dulcecita. Además tiene un toque crujiente y dulce intenso con las garrapiñadas de almendras.
Te cuento como lo he preparado para que tú también puedas hacerla en casa :)
crema de castaña y manzana con garrapiñadas
Ingredientes para la crema de castaña con manzana:
– 5oogr de castañas
-4 manzanas
-una pizca de sal
Ingredientes para las garrapiñadas:
– 100gr de almendra cruda
-1 cucharada de melaza de arroz
Preparación de la crema:
Para poder quitarles la cascara a las castañas lo primero que vamos a hacer es escaldarlas.
Hacemos un corte a cada castaña con un cuchillo en la cáscara para poder pelarlas con más facilidad.
Ponemos una cazuela con agua abundante al fuego. Cuando comience a hervir añadimos las castañas.
Cocinamos durante 5-7 minutos y escurrimos eliminado el agua. Ahora será más sencillo pelarlas. Eliminamos la cáscara y la piel.
Lavamos y cortamos las manzanas  en cuatro trozos. Y las ponemos en una cazuela junto con las castañas ya peladas y un dedo de agua.
Ponemos una pizquita de sal y cocinamos a fuego bajo con tapa durante 40-45 minutos.
Una vez ha pasado este tiempo, trituramos con la batidora hasta que quede una textura de crema.
Preparación de las garrapiñadas:
Cortamos las almendras en 3 trozos cada una. Y las tostamos ligeramente en una sartén.
También puedes hacerlo con las almendras enteras, sin cortarlas. A mi me gustan más en trocitos pequeños, pero hazlo del modo que más a gusto te las vayas  a comer después.
Añadimos la melaza y con el fuego a intensidad media- baja, vamos dando vueltas sin parar.
Veremos que la melaza comienza a hervir y aparece una espuma, seguir dando moviendo con una cuchara de palo hasta que desaparezca la espuma. Tener cuidado de que las almendras estén repartidas por la sartén, evitar que se amontonen, porque entonces nos quedarán formando una bola todas junto con el caramelo.
Colocarlas sobre una superficie plana en la que hemos colocado papel de horno y extender bien.
Una vez se enfríen ya tenemos nuestras garrapiñada hechas. Así de sencillo ;)
Ahora ya solo nos queda servir nuestra crema de castaña y manzana con garrapiñadas.
Poniendola la crema  en un bol con unas poquitas almendras caramelizadas por encima.
Además le he puesto un poquito de canela molida por encima.
¿Que te ha parecido esta receta con castañas?

domingo, 19 de noviembre de 2017

Los 5 Mejores Alimentos Para La Glandula Pineal

NINGUNA ENFERMEDAD PUEDE ANTE UNA DIETA ALCALINA




Muchos han especulado acerca de lo que es tener un organismo alcalino y la relación que esto puede 
tener con el aumento de casos de cáncer que se han venido presentando a lo largo de los años.
La realidad es que las células cancerígenas tienden a crecer en un ambiente ácido por lo que en teoría con tan solo cambiar nuestra alimentación el ph de nuestro cuerpo se va a regular a tal punto que evitemos este tipo de enfermedades.
Pero no solamente nos estamos salvando del temible cáncer sino que también nos estamos salvando de la obesidad, infartos, presión arterial alta, entre muchas otras enfermedades que actualmente son la plaga que mina a cada uno de nosotros.

CONOCE COMO PUEDES LLEVAR ACABO UNA DIETA ALCALINA

Los niveles optimos que debemos mantener en nuestro cuerpo en cuanto al PH deben ser de 0 y 14. Pero la intensión es que podamos balancearlo a un nivel medio de 7, si se logra entonces no proliferaran los ácidos de tu cuerpo.
Para mantener una dieta alcalina un 80% deben ser alcalinos y solo permanecer con un 20% de ácidos, esto hará que nunca tengas problemas en tu organismo.
El truco para esto es hacer cinco comidas en pequeñas porciones las cuales preferiblemente siempre deben tener frutas o vegetales, dale una oportunidad a esta dieta y verás la diferencia.
Si quieres nuestras recomendaciones te dejaremos un listado de puros alimentos alcalinos los cuales puedes incluir en tu dieta diaria:
Verduras alcalinizantes
  • Alfalfa
  • La hierba de cebada
  • Hojas de remolacha
  • Beets
  • Brócoli
  • Col
  • Zanahoria
  • Coliflor
  • Apio
  • Judías Verdes
  • Chlorella
  • Pepino
  • Dientes de león
  • Dulce
  • Flores comestibles
  • Berenjena
  • Verduras fermentadas
  • Ajo
  • Judías verdes
  • Col rizada
  • Colinabo
  • Lechuga
  • Hongos
  • Hojas de Mostaza
  • Cebollas
  • Chícharos
  • Pimientas
  • Calabaza
  • Rábanos
  • Nabo sueco
  • Verduras del Mar
  • Espinacas
  • Spirulina
  • Brotes
  • Camotes o Batata
  • Tomates
  • Berro
  • Hierba del trigo
  • Hojas Verdes Silvestres como la Ortiga y Diente de león
Frutas alcalinizantes
  • Manzana
  • Albaricoque
  • Aguacate
  • Plátano (alto índice glucémico)
  • Bayas
  • frutas rojas del bosque tipo Berries
  • Cantalupe
  • Cerezas ácidas
  • Coco fresco
  • Uvas Pasas
  • Uvas
  • Pomelo
  • Melon
  • Limón
  • Cal
  • Melones
  • Nectarina
  • Naranja
  • Melocotón
  • Pera
  • Piña
  • Pasas
  • Frambuesas
  • Ruibarbo
  • Fresas
  • Mandarina
  • Tomate
  • Frutas Tropicales
  • Las ciruelas Umeboshi
  • Sandía
  • Pomelo
  • Lima

miércoles, 8 de noviembre de 2017

Kuzu (Kudzu): qué es, beneficios y receta


El kuzu (también conocido como kudzu) es un ingrediente sumamente popular en Japón, donde es precisamente conocido por su textura delicada, sobretodo por no contener gluten y por ser –además- muy fácil de digerir.
Consiste en el almidón que se extrae de la raíz de una planta conocida científicamente con el nombre de
Pueraria lobata, una especie de plantas con flores que pertenecen a la familia Fabaceae (leguminosas), la cual se utiliza habitualmente en la Medicina Tradicional China donde es conocida con el nombre de gé gēn.
Kuzu o Kudzu
En la cocina se utiliza como espesante, de manera que una cucharadita de kuzu equivalente a dos cucharadas de harina de trigo o a una cucharada de harina de maíz. Y se convierte en un ingrediente ideal para celiacos, ya que no contiene gluten.
De hecho, el almidón del kuzu es de mayor calidad que el almidón de trigo, maíz, patata o boniato. En Japón como indicábamos es un alimento muy habitual, donde es común utilizarlo para la elaboración de los bollos con relleno de mermelada de alubias, un postre tradicional japonés.

Beneficios del kuzu

  • Regulador intestinal: gracias a su contenido en diferentes isoflavonas, como la daidzeína y la puerarina. Actúa tanto en caso de estreñimiento como de diarrea al regenerar la flora intestinal. Por otro lado lado también ejerce efectos antimicrobianos y antiinflamatorios.
  • En caso de fiebre: ayuda a reducir la fiebre, a la vez que mejora los síntomas relacionados tanto con los resfriados como con los estados gripales, bronquitis y cuadros con tos.
  • Alivia los dolores de cabeza: presenta una interesante eficacia en caso de migrañas, siendo útil también para los vértigos.
  • Revitaliza el organismo: reduce el cansancio crónico al ser un vigorizante natural, al aumentar la resistencia tanto física como mental.
  • Útil contra la fatiga: ayuda a revitalizar el organismo de manera totalmente natural. Reduce el cansancio crónico y aumenta la resistencia física y mental. Es un buen vigorizante de origen natural.
  • Ayuda a alcalinizar la sangre.
  • Fortalece las mucosas respiratorias: no solo las fortalece, sino que mejora los síntomas relacionados con los estados gripales, resfriados, cuadros con tos y bronquitis.
  • Beneficioso en el embarazo: al ser un alimento que podríamos considerar como neutro aporta interesantes cualidades en el embarazo, sobretodo en aquellas mujeres que sufran de náuseas, vértigos y mareos, estreñimiento y diarrea.
El kuzu se puede consumir de diferentes formas, aunque la opción más sencilla es disolverlo en agua caliente y tomarlo como si fuera una infusión.
Beneficios del kuzu

Principales usos del kuzu

  • En la cocina: como indicábamos anteriormente, es habitual el uso del kuzu en la cocina al ser un buen espesante. De esta forma, una cucharadita de kuzu equivale a dos cucharaditas de harina de trigo, o a una cucharada de harina de maíz. No contiene gluten, ideal para celiacos. Presenta una mayor calidad que el almidón de patata, trigo, maíz y boniato.
  • En la medicina: es habitual su uso en la Medicina Tradicional China. Por otro lado, en nuestro país se está extendiendo su consumo al ser un alimento que no contiene gluten y ser ideal para personas celiacas.

Cómo preparar el kuzu o kudzu en casa (receta)

Como te comentábamos, el kuzu es un ingrediente bastante popular en Japón, donde es precisamente conocido por su textura delicada, sobretodo por no contener gluten y por ser –además- muy fácil de digerir. En este país es común su uso en la elaboración de un postre tradicional, consistente en un bollo relleno de mermelada de alubias.
La elaboración del kuzu es en realidad muy sencillo, sobretodo a la hora de preparar la tradicional decocción de kuzu básica para poder disfrutar de sus diferentes cualidades.
Receta de kuzu
Necesitas
  • 1 cucharadita de kuzu
  • 1 vaso de agua
Elaboración de la decocción de kuzu
  1. En un cazo pon el equivalente a un vaso de agua.
  2. Añade una cucharadita de kuzu.
  3. Deja hervir a fuego lento, removiendo constantemente con ayuda de una cuchara de madera hasta que el kuzu se disuelva.
  4. Servir en un vaso o taza, y beber lentamente sin que se llegue a enfriar del todo.
Eso sí, ten en cuenta algo fundamental: no es aconsejable endulzar la bebida.

miércoles, 18 de octubre de 2017

Porque no tiene nada que ver el DETOX cuando eres joven que cuando estás en la edad dorada...



" Es que claro, ahora con los años cuesta más perder peso"

Te lo dicen y te lo crees. Que sepas que es MENTIRA. No es que cueste perder peso y limpiar el cuerpo por culpa de la edad, es que tu no eres igual que cuando tenías unos años menos. Georges Ohsawa siempre decía "Eres un ser único" pero no sólo único diferente a los demás, es que eres únic@ y diferente en cada momento de tu vida, por lo que no puedes pretender hacer un DETOX de la misma manera a los 18 que a los 45 o a los 60.

Quieres saber las diferencias??
  • Entre los 18 y los 35 años (hombres los 18 y 40 años). Las mujeres y los hombres están por lo general en su plenitud energética, por lo que un detox más profundo tiene un efecto más claro. Aquí las bebidas detox y las dietas "radicales" por llamarlas de alguna manera funcionan mejor porque tienes suficiente energía para "soportar" las dietas extremas. Cuidado con esto porque lo que ocurre es que si te pasas desgastarás a tus órganos más rápidamente. Vemos muchas personas que recomiendan por Internet estas dietas y las vemos super delgadas y maravillosas, pero preguntadles por su edad y luego también mirad con el paso de los años si siguen recomendando lo mismo. Algunas recetas interesantes en esta época son los smoothies como el smoothie de melocotón, y también las ensaladas livianas, como la ensalada de col y brócoli
  • Entre los 35 años y 49 años (hombres de 40 a 56 años). En este momento la energía en el hombre y la mujer empieza a decaer en general, de hecho en muchas mujeres los últimos años de esta etapa son la edad de entrar en la menopausia. Riñones e Hígado son los órganos más afectados según la medicina oriental. Si pretendes hacer el mismo DETOX que en el apartado anterior no va a ser del todo efectivo si no das suficiente energía a estos órganos. Algunas recetas para hacer sí o sí son por ejemplo la ensalada de fideos soba en verano/otoño y el estofado de verduras con arame
  • A partir de los 49 años (56 en los hombres). La energía en este caso ha descendido bastante, si este es tu caso necesitas platos que te depuren pero sin que te desnutran y eliminen energía en el proceso, como el Bollit macrobiótico o el salteado de guisantes con hijiki.

Por eso, para no complicarte la existencia lo ideal es hacer un DETOX con seguridad, que no te elimine energía y te mantenga en buena salud. Es precisamente lo que recomiendo en mis cursos DETOX ExpressIntense Power . Lo que más escucho de los alumnos de estos cursos es que no se encuentran decaídos y que pierden peso rápido, y es que tiene que ser así. Que no te engañen!!

jueves, 21 de septiembre de 2017

5 alimentos imprescindibles de la macrobiótica para empezar a seguir un estilo de vida saludable

Noticia cedida por Isabel Moreno







La alimentación macrobiótica es rica, variada y sencilla a la vez. La búsqueda del equilibrio a través de los alimentos resulta en una simplificación de sus principales ingredientes, que son sencillamente alimentos en su origen tal y como nos los ofrece la naturaleza: sin procesar ni manipular, integrales y biológicos.
 
Una alimentación que realmente nutra se surte principalmente de los productos que nos da la tierra, dejando para uso ocasional los llamados “alimentos” que encontramos manipulados, procesados y envasados en las estanterías de nuestros supermercados.
 
También se utilizan, por supuesto, condimentos y productos para aportar sabor, creatividad y equilibrio a las preparaciones, pero estos representan solamente un pequeño porcentaje de nuestra alimentación.
 
La variedad de preparaciones, la combinación de ingredientes y la utilización de aliños y condimentos resultan en platos delicadamente sabrosos y equilibrados que tienen como base los 5 alimentos imprescindibles de nuestra alimentación.
 
1. Cereales
 
Los cereales son uno de los pilares de la alimentación macrobiótica. Cuando hablamos de cerealesno nos referimos a los clásicos para el desayuno elaborados a partir de refinados, sino al cereal en su forma natural, integral y de origen biológico.
 
El cereal integral es una de las mejores fuentes de energía. Sus hidratos son complejos, lo que se traduce en una absorción más lenta y una mejor estabilidad de los niveles de glucosa en sangre.
 
El efecto resultante se traduce en unos niveles de energía más estables y regulares que contribuyen, además, a una mayor estabilidad emocional.
 
Cuando consumimos el grano de cereal sin refinar también nos estamos beneficiando de su fibra y su germen. Este último es especialmente rico en ácidos grasos esencialesvitaminas y minerales, mientras que la fibra juega un papel fundamental en la prevención del estreñimiento y ayuda a reducir los niveles de colesterol.
 
A nivel energético, el grano de cereal es una semilla a partir de la cual podrá crecer una nueva planta. Conserva, por tanto, todo su potencial y su ciclo vital. Cuando lo consumimos, conectamos con esa energía creadora capaz de generar vida.
 
El cereal más utilizado en la alimentación macrobiótica es el arroz integral, del cual encontrarás una gran variedad: basmati integralde grano largosalvaje, etc. Además del arroz, utilizamos mijotrigo sarracenoquínoacebadaamarantopolenta… En la variedad está el gusto, ve probando poco a poco. Todos ellos son muy versátiles en la cocina y resulta conveniente ir cambiándolos según la estación.
 
2. Las legumbres 
 
Son un sustituto ideal a la proteína de origen animal. La mayoría de ellas, como garbanzosazukis, judías blancas o soja, por ejemplo, nos aporta proteína de alto valor biológico. Es decir, obtenemos todos los aminoácidos que necesitamos y en proporciones adecuadas para poder producir nuestra propia proteína.
 
Alguna legumbre necesita complementarse, como es el caso de la lenteja, pero no es necesario hacerlo en la misma comida. Puedes consumir cereal a lo largo del día para obtener una combinación adecuada.
 
Para evitar la formación de gases, se pueden cocinar con un trocito de alga kombu o añadir unas rodajitas de jengibre, laurel o hinojo a la cocción.
 
Las legumbres son también muy versátiles. Se pueden preparar en estofados cocinados a fuego lento o en olla exprés si no tienes tiempo, y quedan deliciosas en ensaladas o preparadas en forma de patés.
 
Una de sus principales ventajas: producen sensación de saciedad y bienestar, facilitando la relajación y evitando el picoteo.
 
3. Las verduras
 
Las verduras son nuestras grandes aliadas. Forman parte indispensable de una alimentación saludable, y no solamente como ingrediente de nuestros guisos, sino que deberían estar presentes en preparaciones específicas.
 
Una vez más, es muy recomendable la variedad. Por un lado, variar el tipo de verdura que consumimos en función de lo que nos da la tierra en cada estación nos ayudará a fluir mejor con la energía del momento. Por otro lado, combinar diferentes tipos de verduras en un mismo plato nos aportará un mayor equilibrio.
 
Combinando verduras de raíz con verduras redondas y hojas obtendremos un plato más colorido y apetitoso y una energía mucho más equilibrada.
 
- Verduras de raíz. Aportan una energía estable y refuerzan no solo nuestros intestinos sino también nuestra concentración y perseverancia: zanahorias, chirivías, nabos, daikon, rabanitos, raíz de loto…
 
- Verduras redondas. Son habitualmente dulces y nos ayudan a relajar: calabaza, coliflor, brócoli, coles de Bruselas, berza…
 
- Verduras de hoja verde. Mejoran nuestras defensas, depuran toxicidad y nos ayudan a calmar la mente y a oxigenarnos: puerros, kale, col gallega, canónigos, rúcula, hojas de nabos, hojas de rabanitos…
 
Variar los tipos de cocción de las verduras aportará creatividad a nuestros platos: escaldados, al vapor, salteados rápidos, horneados, fermentados y ensaladas. Son solo algunas de las preparaciones que puedes utilizar en tus platos.
 
4. Las algas
 
Las algas son, básicamente, verduras de mar. De hecho, son las verduras más antiguas que existen, y por vivir en ese medio son muy ricas en minerales, especialmente calcio y hierro, así como en muchos oligoelementos.
 
Además de su gran aporte de nutrientes, son especialmente interesantes por tener la capacidad de eliminar metales pesados y elementos radioactivos de nuestro organismo. Ayudando también a mejorar nuestra salud intestinal y ósea.
 
Hay una gran variedad de algas que puedes utilizar: kombunoriwakamearameagar agar, etc. En la despensa macrobiótica no falta nunca la kombu, que ayuda a la cocción de las legumbres y las hace más fáciles de digerir, y la wakame, que se utiliza especialmente en la preparación de la sopa de miso. Sólo necesitas utilizar una pequeña cantidad para obtener todos sus beneficios.
 
5. Las semillas y los frutos secos
 
Son un complemento ideal en nuestra alimentación. Ricos en ácidos grasos esenciales y en minerales, deberían formar parte de nuestra dieta diaria.
 
El sésamo es una de las mejores fuentes de calcio y las semillas de calabaza son especialmente ricas en zinc. Las almendras nos aportan más calcio que la leche y las semillas de lino y chíacontienen gran cantidad de mucílagos, beneficiosos para nuestra microbiota intestinal.
 
Un puñado de frutos secos y 1 o 2 cucharadas de semillas diarias contribuirán a enriquecer tus platos y tu salud.
 
Antes de consumirlos es recomendable remojarlos. Este sencillo hábito facilitará su digestión y favorecerá la absorción de sus nutrientes.
 
Después del remojo, puedes consumirlos tal cual o tostarlos ligeramente a baja temperatura.

miércoles, 20 de septiembre de 2017

Kuzu, remedio macrobiótico por excelencia


En la zona donde vivo existe un remedio tradicional para la diarrea y las molestias estomacales. Consiste en hervir arroz blanco en bastante agua hasta que esta se espesa. Se cuela y el caldo resultante, también llamado “sustancia”, se da al enfermo. Este remedio corta la diarrea y mejora la condición del aparato digestivo en el caso de que esté alterada.
Estudiando macrobiótica aprendí otro remedio para la mejora del aparato digestivo: el kuzu. Su nombre es extraño pero la forma de utilizarlo sencilla. El kuzu proviene de las raíces de un árbol, que al molerlas y lavarlas repetidas veces, y tras un período en que se dejan secar, quedan como pequeñas piedras blancas.
kuzu remedio en macrobiótica
Este es el aspecto que tiene el kuzu cuando lo adquirimos. Viene en bolsitas pequeñas que suelen costar alrededor de 6 ó 7 euros
¿PARA QUÉ SIRVE EL KUZU?
El kuzu sirve en general para tratar los desequilibrios del sistema digestivo. Olga Cuevas, doctora en Ciencias Químicas y especialista en Nutrición y Salud, recomienda el kuzu para los siguiente casos:
  • Para regenerar la flora intestinal. Esto viene muy bien en caso de haber sido tratado con antibióticos durante un tiempo. Los antibióticos destruyen la flora intestinal, dificultando así la absorción de los nutrientes
  • Para ayudar a “descargar” al hígado. Esto hace mejorar condiciones como dolor articular, hepatitis, cirrosis y alcoholismo
  • Para desinflamar los intestinos y mejorar así los síntomas que pueda provocar dicha inflamación: diarreas, colitis, tifus, enfermedad de Crown, etc.
  • Para los problemas de pulmón cuyo origen es la debilidad en el intestino grueso, algunos casos de asma y bronquitis
  • Para tratar el alcoholismo, ya que reduce los síntomas de la abstinencia
¿CÓMO UTILIZAR EL KUZU?
En primer lugar disolvemos una cucharadita de kuzu en un vaso de agua. Después lo ponemos a calentar sin dejar de mover. Cuando el agua pasa de blanca a transparente ya lo tenemos listo. Dejamos enfriar unos momentos y tomamos caliente.
Kuzu al cocinarlo en macrobiótica
La macrobiótica te enseña a usar el kuzu. Antes de cocinarlo (arriba), después de cocinarlo (abajo)
Podemos elaborarlo con agua o bien con zumo de manzana si lo queremos dulce. En caso de quererlo con un punto salado podemos añadirle unas gotas de shoyu, o incluso un poquito de pasta de umeboshi. El kuzu también puede usarse en la cocina, principalmente como espesante, pero al resultar muy caro (todo el kuzu en España es de importación) suelo reservarlo para el uso medicinal.
Un remedio macrobiótico muy conocido es el ume-sho kuzu indicado para alergias, anemia, piel atópica, colitis, diarrea, diabetes, fatiga y otros desórdenes. Michio Kushi y Alex Jack afirman que “esta bebida fortalece la sangre, promueve la buena digestión y devuelve la energía”. Dan las siguientes instrucciones para su elaboración:
  1. Disuelve una cucharadita de kuzu en 2-3 cucharadas de agua. Añade al kuzu disuelto 1 vaso de agua
  2. Pon a hervir el agua con kuzu. Mueve constantemente hasta que el agua sea transparente
  3. Añade media ciruela de umeboshi o media cucharadita de pasta umeboshi. Baja el fuego al mínimo
  4. Añade varias gotas de shoyu y mueve suavemente
  5. Hierve 2-3 minutos a fuego lento y sirve. Tómalo mientras aún esté caliente

La macrobiótica según Grande Covián




Grande Covián y macrobiótica



Francisco Grande Covián (1909-1995), médico e investigador, especializado en nutrición. Miembro de numerosos comités, consejos y sociedades internacionales. Autor de multitud de libros y referencia de todos aquellos que se dediquen al mundo de la nutrición. Fundador y primer presidente de la Sociedad Española de Nutrición. Considerado el padre de la dietética.
En el primer capítulo de su libro, Nutrición y salud (1988), dedica un apartado a la dieta macrobiótica. Transcribo algunos fragmentos y los sigo con mis comentarios.
NOTA IMPORTANTE
La dieta macrobiótica de la que habla Grande Covián es la dieta macrobiótica de  George Ohsawa, continuada en parte por Michio Kushi. Grande Covián escribe el libro en 1988, momento en el que la macrobiótica de Kushi está en pleno apogeo y cuyas prácticas en ese momento se aproximaban a las George Ohsawa. Con el paso de los años la macrobiótica de Kushi se suaviza.
Revisar el texto aparecido en la obra de Grande Covián te ayudará a detectar formas de macrobiótica estricta, y así poder frenarlas a tiempo. Simultáneamente, también te servirá, por comparativa, para definir una macrobiótica distinta, más flexible e inclusiva, lo que he venido a llamar macrobiótica amplia (ver el texto De la macrobiótica de Michio Kushi a la macrobiótica amplia, accesible al suscribirte al blog de forma gratuita en Empieza aquí).

FRAGMENTO 1: Primera definición

La dieta macrobiótica Zen
Se trata de una forma extrema de vegetarianismo, combinada con ideas derivadas de la filosofía Zen-budista, que ha encontrado aceptación entre los creyentes en la alimentación natural y los alimentos biológicos, así como entre muchos descontentos con el orden social establecido y la moderna industria de la alimentación.
Grande Covián acierta de pleno con esta primera deficinición de la macrobiótica. A excepción del pescado, que se recomienda una vez a la semana, la macrobiótica de Ohsawa-Kushi no incluye ninguna otra forma de animal o alimento derivado de los mismos.  Las personas que nos hemos sentido atraídos por ella somos personas con intereses por lo natural, y que nos cuestionamos el sistema establecido, principalmente el uso de los medicamentos. La macrobiótica cuestiona la medicina, nos ofrece una dieta natural, un sistema con una lógica interna que nos gusta aprender y llegar a dominar, sin embargo, ese mismo sistema contiene elementos contraproducentes: bajo consumo de proteínas, escaso consumo de agua, creer que la dieta lo puede todo, la marginación de tradiciones distintas a la japonesa y otros.

FRAGMENTO 2: Asunción de la propia ignorancia

La novedad de la dieta macrobiótica actual [Grande Covián se refiere a la de 1988] consiste en la incorporación  a los principios dietéticos de los conceptos de la filosofía Zen, principalmente por George Ohsawa (1893-1966). De acuerdo con esta filosofía, los alimentos son clasificados en dos categorías: Yin y Yang. Los alimentos Yin son pasivos, mientras que los Yang son activos. La salud y el bienestar físico y mental dependen del equibrio entre Yin y el Yang, a cuyo mantenimiento contribuye la proporción adecuada entre las dos clases de alimento. En este sentido la macrobiótica es una forma simplificada de la idea hipócratica de los cuatro elementos.
El lector comprenderá que esta clasificación carece de sentido alguno desde el punto de vista del conocimiento científico de la nutrición. Quizá la tiene para los creyentes en la filosofía Zen, mas como yo no  soy experto en los  conceptos de esta filosofía, espero que el lector me perdone sin no me ocupo de esta cuestión.
El autor de Nutrición y Salud está formado en la medicina y en la bioquímica, por tanto mira a los alimentos desde esa perspectiva, pero reconoce que puede haber algo que se le escape, pues no es experto en la filosofía Zen. Otros autores han desestimado los conceptos de Yin-Yang aludiendo a que no son científicos. A mi juicio, estos elementos no son científicos porque son metáforas de las que se vale la Medicina China para orientarse sobre el tipo de remedio o alimento que le conviene a una persona en un momento dado. De la misma manera, los 4 humores hipocráticos servían a los antiguos griegos para dar remedio a las enfermedades. No hay nada de malo en usar metáforas, siempre y cuando no pasemos por alto lo que ya sabemos desde el punto de vista de la nutrición y la medicina, como ocurrió en el caso de Ohsawa (ver siguiente fragmento).

FRAGMENTO 4: La ignorancia de Ohsawa

Según Ohsawa, no hay enfermedad que no pueda curarse empleando alimentos naturales y restringiendo el agua de bebida. “Ninguna enfermedad es más fácil de curar que el cáncer, mediante el empleo de la dieta macrobiótica de grado 7”, afirma. Ohsawa dice también que ningún macrobiótico debe morir de apendicitis si emplea esta dieta. El lector habrá advertido que estas ideas de Ohsawa hacen caso omiso de los conocimientos médicos actualmente vigentes.
Por si eso fuera poco, sostiene Oshawa que el organismo humano es capaz de llevar a cabo la transmutación de los elementos químicos. Así, por ejemplo, afirma que nuestro organismo puede producir potasio (peso atómico 39) a partir de sodio (peso atómico 23) y el oxígeno (peso atómico 16). Semejante desatino supone una increíble ignorancia de los conocimientos de la química, y una negación del sentido común. Es difícil comprender la aceptación que estas fantasías encuentran por parte de algunas personas.
Grande Covián pone en evidencia la “ceguera” intelectual de la que en algún momento hemos sido presa cuando nos hemos acercado a la macrobiótica. En el post en el que analizo El zen macrobiótico, libro de Ohsawa, hablo de las declaraciones descabelladas de Ohsawa. Aún así, he de reconocer que cuando comencé a estudiar macrobiótica aprendí muchas verdades, cogí inercia y, en movimiento, se me colaron falsedades difíciles de detectar. Necesité parar, distanciarme y aplicar el sentido común.

FRAGMENTO 5: Los peligros de la dieta macrobiótica

Las deficiencias nutritivas detectadas entre los consumidores habituales de la dieta macrobiótica son: anemia, escorbuto, hipocalcemia e hipoproteinemia, como cabía esperar, dada la composición de la dieta que a cabo de reseñar.
La limitación de agua de bebida aconsejada por el sistema macrobiótico constituye otro peligro que se manifiesta por deshidratación e insuficiencia renal. […] La dieta macrobiótica es, pues, peligrosa y el lector puede cerciorarse de esta realidad consultando la literatura médica en la que, como ya se ha dicho, se describen repetidos casos de muerte en personas que consumían dicha dieta.
Un preparado macrobiótico destinado a la alimentación infantil ha causado grave retraso del crecimiento y malnutrición de niños, según se describe en la revista médica inglesa Lancet (9 de junio de 1973).
Es preciso, pues, advertir el peligro que corren quienes deciden adoptar la dieta macrobiótica en sus formas más avanzadas.
Las formas avanzadas de la dieta macrobiótica a las que se refiere Grande Covián son aquellas en las que se consume un procentaje mayor de cereales. George Ohsawa estableció una graduación en las dietas, donde el nivel  “más elevado”, según sus palabras, era el consumo único de cereal.
dieta numero 7 macrobiotica
Niveles de dieta macrobiótica. En el libro El zen macrobiótico, de George Ohsawa (1961).
La aplicación de versiones estrictas de la dieta macrobiótica, como las propuestas por Geroge Ohsawa, pueden traer consecuencias devastadoras para la salud. Versiones como la de Michio Kushi, más flexibles, no llegan a ser peligrosas, aunque sí nos puede llevar a condiciones deficientes si somos personas con tendencia a ello (al frío, a la anemia, a estar muy delgado, a la debilidad) o si la prolongamos en el tiempo.
Desde mi punto de vista, solo recomendaría una alimentación basada en la macrobiótica de Kushi en casos concretos, donde por razones de salud no convenga el consumo de proteína animal ni de grasas ni lácteos ni alimentos procesados. En todos los demás casos recomendaría una macrobiótica amplia, basada en la práctica de los pueblos tradicionales.

NOTAS

  1. Referencia completa del estudio que cita Grande Covián en el fragmento 5: Zen Macrobiotic Diets. The Lancet, Volume 301, Issue 7815, 9 June 1973. Autores: J.R.K. Robson, J.E. Konlande, F.A. Larkin, P.A. O’Connor, Hsi-Yen Liu, J.M. Horner.
  2. En relación a la macrobiótica y el crecimiento de los niños también puedes consultar el post Deficiencias en niños con una dieta macrobiótica.

Lee en el navegador»

Artículos recientes:

Té de cebada tostada, macrobiótica para el verano
Té de umeboshi
Muere Francisco Varatojo
Macrobiótica en “Mis recetas anticáncer”
Desempaquetado del kuzu

Archivo del blog